La Gitana Adivina
Por: Hernando Sanabria Fernández · Santa Cruz - Vallegrande
El Cuento
Una mañana, la mujer pasó por la casa de una viuda humilde que vivía sola con sus tres hijos pequeños. Al ver a los niños, la gitana comenzó a observarlos detenidamente y luego habló con voz misteriosa.
Del menor dijo que sería guardador de las maldades de todo un pueblo. Del segundo aseguró que sería engañador y aprovecharía las desgracias de la gente. Y del mayor afirmó que tendría en sus manos la vida y la muerte de muchas personas.
La madre quedó aterrada al escuchar aquellas palabras y durante años vivió preocupada por el futuro de sus hijos. Sin embargo, los muchachos crecieron siendo buenos, responsables y dedicados al estudio.
Con el tiempo, el menor se convirtió en sacerdote y escuchaba los pecados de las personas en confesión. El segundo llegó a ser abogado, defendiendo y discutiendo problemas de la gente. Y el mayor estudió medicina, teniendo muchas vidas en sus manos.
Cuando volvieron al pueblo convertidos en profesionales, la madre recordó la antigua profecía de la gitana y comprendió que, aunque parecía oscura y mala, en realidad se había cumplido de una manera diferente.
Desde entonces, esta leyenda se cuenta en Vallegrande para recordar que el destino muchas veces puede interpretarse de distintas formas.
Información
- Autor/Narrador: Hernando Sanabria Fernández
- Origen: Santa Cruz - Vallegrande
- Categoría: Leyenda