La Misa del Cura Muerto
Por: Tradición oral de Vallegrande · Santa Cruz - Vallegrande
El Cuento
Una noche, un hombre que volvía tarde de un viaje pasó cerca del lugar. Al mirar la iglesia vio luces encendidas y pensó que se estaba realizando una misa. Como era muy creyente, decidió entrar para persignarse y escuchar la palabra de Dios.
Al entrar quedó sorprendido. Había mucha gente sentada en silencio y un cura vestido de negro celebrando misa frente al altar. Todo parecía normal, pero el ambiente era frío y pesado. Nadie movía la cabeza ni hablaba.
El hombre se sentó al fondo y comenzó a rezar. Después de un momento observó algo extraño: las personas tenían el rostro pálido y los ojos hundidos, como si fueran muertos. Asustado, quiso levantarse para salir, pero sintió que las piernas le temblaban.
Entonces el cura levantó lentamente la mirada y dijo con voz grave:
—El que entra a la misa de los muertos no debe quedarse hasta el final.
Al escuchar eso, el hombre salió corriendo desesperado. Dicen que mientras escapaba todavía podía escuchar las campanas y los rezos detrás de él.
A la mañana siguiente volvió con varios pobladores para contar lo sucedido. Cuando llegaron, encontraron la iglesia vacía y llena de polvo. Los ancianos del lugar dijeron entonces que aquella era la famosa misa del cura muerto, un alma que seguía celebrando misa después de haber fallecido.
Desde ese día, muchas personas evitan pasar por ese lugar cuando cae la noche.
Información
- Autor/Narrador: Tradición oral de Vallegrande
- Origen: Santa Cruz - Vallegrande
- Categoría: Leyenda