La Comadre Mula
Por: Hernando Sanabria Fernández · Santa Cruz - Vallegrande
El Cuento
Con el tiempo comenzaron a suceder cosas extrañas. Durante las noches oscuras se escuchaban fuertes relinchos, cadenas arrastrándose y pasos veloces por las calles vacías. Los perros ladraban desesperados y muchas personas preferían no salir después de la medianoche.
Algunos vecinos aseguraban haber visto una enorme mula negra corriendo por el pueblo. Decían que tenía ojos brillantes como fuego y que lanzaba gritos aterradores mientras desaparecía entre las sombras.
Una madrugada, un hombre que regresaba tarde de trabajar pasó cerca de la plaza y vio al animal cruzar el camino levantando polvo. Del susto comenzó a rezar y se escondió detrás de una pared hasta que todo quedó en silencio.
A la mañana siguiente encontraron huellas de herraduras cerca de la casa de aquella mujer. Desde entonces, muchos quedaron convencidos de que ella era la famosa Comadre Mula, condenada a vagar por las noches como castigo por sus pecados.
Dicen que tiempo después la mujer desapareció del pueblo sin dejar rastro. Sin embargo, todavía hay quienes aseguran que en noches silenciosas pueden escucharse relinchos lejanos por los caminos de Vallegrande.
Información
- Autor/Narrador: Hernando Sanabria Fernández
- Origen: Santa Cruz - Vallegrande
- Categoría: Leyenda